
Sin sentido caminaba por las calles de Londres, viendo a las prostitutas mientras fui a buscar sus servicios encontré un cuerpo fríamente degollado y supe que eso era el comienzo de algo extraño, tuve temor no sabia siquiera lo que pasaba, entre en confusión. Tenía dos opciones correr y olvidarme de lo visto o conseguir ayuda, elegí correr y olvidarme de los visto. Mas perdido todavía, me cegué, por la perturbadora imagen del cadáver. Luego cuando llegué a mi hogar nervioso por lo ocurrido tome un somnífero y caí al suelo rendido a la imagen que no se borra... Ahí supe que mi vida había cambiado, porque ese era mi cadáver...

No hay comentarios:
Publicar un comentario